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Por Que Jesús

"Es tan polifacética, ¡mira todo lo que puede hacer! Es una chica inteligente, ¡mira sus notas!". Se puede decir que me va muy bien: conecto con nuevos clientes y mantengo a los antiguos. Incluso antes de eso, recibía elogios por mis logros académicos, mis talentos o mi voluntariado. Aunque en el fondo soy una apasionada del estudio y disfruto ayudando a los demás, mis mayores obstáculos siempre han surgido de la inseguridad. Esta generaba una lucha constante contra el miedo, la ansiedad y la depresión. Me aplaudían por cosas que sabía que eran buenas, pero que nunca conectaban realmente conmigo. Al llegar a la universidad, sentí que me convertía en una sombra de mí misma: sacaba excelentes calificaciones, pero no sentía alegría. Canté en el extranjero y agradecí la experiencia, pero luego la depresión volvió a golpearme con fuerza. Viví muchos momentos breves de euforia, seguidos de etapas de desánimo mucho más profundas y prolongadas. Esta batalla contra la inseguridad es algo que no puedo librar por mi cuenta. A pesar de todos mis logros, me di cuenta de que podría haber llegado más lejos si no hubiera confiado únicamente en mis propias fuerzas. Cuando empecé a confiar en los caminos de Dios, mis cargas comenzaron a parecer más ligeras. Aunque ha pasado el tiempo y la sanidad no ocurre de la noche a la mañana, mi testimonio es que ya no lucho con mis propias fuerzas porque ya no estoy sola en la batalla. Las circunstancias van y vienen, pero Jesús nunca cambia. Él vino sabiendo que yo tendría todos esos defectos y tropiezos, y me acompaña en el proceso. Día tras día, veo cómo me libero un poco más de ese miedo, esa ansiedad y esa depresión. Estos sentimientos son reemplazados constantemente por Su paz y confianza. Aunque a veces tropiezo, me veo desbordada por Su gracia y misericordia: Él me levanta, me sacude el polvo y me permite intentarlo de nuevo; me ayuda a ser mejor que antes y me ama como si nunca hubiera fallado. Eso es lo que significa ser hija de Dios. Sé lo que es sentir que se ha perdido toda la esperanza, pero sentir finalmente que aún hay esperanza hace que mis situaciones actuales —e incluso las futuras— parezcan desafíos que superaré gracias al poder de Jesucristo. Ese poder es el Amor.

[16] For God so loved the world that he gave his one and only Son, that whoever believes in him shall not perish but have eternal life.

John 3:16 NIV

[16]  »Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.

Juan 3:16 NVI

[16] 하나님이 세상을 무척 사랑하셔서 하나밖에 없는 외아들마저 보내 주셨으니 누구든지 그를 믿기만 하면 멸망하지 않고 영원한 생명을 얻는다.

요한복음 3:16 KLB

[16] 実に神は、ひとり子をさえ惜しまず与えるほどに、この世界を愛してくださいました。それは、神の御子を信じる者が、だれ一人滅びず、永遠のいのちを得るためです。

ヨハネの福音書 3:16 JCB

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